12 noviembre 2007

Paul Potts

Cuando caminas por la calle, te cruzas con viandantes anónimos. A veces, los esquivas sin prestarles atención, como si de estorbos se trataran. Otras, vas a más allá e incluso los juzgas, de un único y simple vistazo. Ni siquiera caemos en la cuenta de que todos los días nos cruzamos con genios y con héroes, a los que ignoramos y despreciamos con nuestro desinterés. Nunca sabremos quienes son. O quizá debiera decir que casi nunca...

Paul Potts, concursante número 31.829, salió al escenario. Lo hizo cabizbajo, tímido, nervioso y enfundado en un traje barato cuya chacheta, desabrochada, dejaba entrever una camisa arrugada y le daba un aspecto desaliñado... Al llegar frente al micrófono aguardó la reglada pregunta. "¿Qué nos tienes preparado?" le cuestionó uno de los tres miembros del crítico jurado de Britain's Got Talent, una suerte de Factor X anglosajón. "Canto ópera", contestó Paul Potts, mostrando una dentadura más que lamentable. Los componentes del jurado no pudieron reprimir el gesto de sorpresa, incredulidad e incluso sorna, intercambiando ladeadas sonrisas y cómplices miradas. "Cuando quieras", se resignó al fin uno de ellos.

Paul Potts asintió con la cabeza, dando su aprobación al pistoletazo de salida, y de fondo empezaron a sonar los primeros compases del aria "Nessun Dorma" del Turandot de Puccini. Ahora los ojos le brillaban y la sonrisa forzada había desaparecido de su rostro, que de repente se veía solemne y aliviado hasta cierto punto. Con voz nítida entonó la primera estrofa, "Nessun Dorma! Nessun Dorma!", y luego un torrente de voz, diáfana donde las haya, tomó el relevo... Le bastó un verso más para convertir la sonrisita socarrona del público y del jurado en otra cosa, en algo que ninguno de ellos jamás hubiese imaginado... Y sólo un minuto después, mientras Paul Potts sostenía la última y cristalina sílaba en el aire, el público ya se había puesto en pie, vitoreándolo, entregándose a él sin más remisión.
  • el video en YouTube (link)

3 comentarios:

  1. Interesante reflexión para un video que me ha emocionado.
    Gracias.

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  2. Hola, navegante!

    Cuando Paul Potts salió al escenario, con su traje barato (tenía una deuda de 30.000 libras por aquel entonces) y su dentadura rota y dijo que cantaba ópera, los miembros del jurado y buena parte de los asistentes del público no disimularon la sonrisa... hasta que Paul Potts cantó...

    Confieso que, después de haberlo visto varias veces, este vidio me sigue poniendo un nudo en la garganta.

    Quizá es porque me resulta muy triste que una genialidad así pase desapercibida para un mundo entero, en el que la gente parece más preocupada por mirarse el ombligo y juzgar al prójimo con tanta ligereza.

    Es verdad lo que leí por ahí: hacen falta más Paul Potts' en este mundo.

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  3. Bravo¡¡¡¡¡ es una bofetada al sistema capitalista que hace personas como este jurado que se creen más que nadie y son capaces de burlarse de un competidor (que les da dinero en el show) sin ni siquiera escucharlo antes, que lección tan hermosa. Dios nos hace entender su magnificiencia a través de nosotros mismos, Que bello Paul ojalá el capitalismo siga alejado de ti y te mantengas tan sencillo y humilde como no hay dos.... lis desde venezuela

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.